Manos Unidas ha puesto en marcha su Campaña contra el Hambre 2026 bajo el lema “Declara la guerra al hambre”, una llamada urgente a la solidaridad para combatir una de las mayores injusticias de nuestro tiempo y promover la paz a través de un desarrollo justo.
La organización católica recuerda que el hambre, la pobreza y la desigualdad no solo son consecuencias de la violencia, sino también causas que perpetúan los conflictos y hacen más frágil el futuro de millones de personas.
La campaña recupera el espíritu fundacional de Manos Unidas —inspirado en el histórico “Declaramos la guerra al hambre”— y subraya que combatir la pobreza es construir la paz, en sintonía con la Doctrina Social de la Iglesia, que nos recuerda que el desarrollo integral de la persona es el camino hacia un mundo más justo y fraterno.
Hoy, cientos de millones de personas siguen padeciendo hambre, muchas de ellas en países golpeados por la guerra, la inestabilidad o la falta de oportunidades. Ante esta realidad, Manos Unidas insiste en que la violencia no siempre es visible: también se manifiesta en un plato vacío, en la falta de acceso a la educación o en la imposibilidad de ofrecer un futuro digno a los hijos.
La campaña se desarrollará a lo largo del año y anima a los fieles a colaborar para erradicar esta lacra que afecta a tantas personas. Las colectas parroquiales y las iniciativas solidarias permiten financiar proyectos en países en vías de desarrollo, especialmente en ámbitos como la educación, la promoción de la mujer, la seguridad alimentaria y el acceso al agua.
Desde nuestra parroquia queremos unirnos activamente a esta misión de la Iglesia que nos invita a mirar más allá de nuestras fronteras y a reconocer en cada persona que sufre el rostro de Cristo. Por ello, animamos a todos los fieles a participar con su oración, su compromiso y su generosidad.
Sumarnos a la campaña de Manos Unidas es una oportunidad concreta para vivir la caridad cristiana y ser instrumentos de esperanza. Cada aportación, por pequeña que parezca, ayuda a transformar vidas y a construir un mundo más humano.
Declarar la guerra al hambre es, en definitiva, apostar por la vida, la dignidad y la paz.
